Fundación Sabores Dominicanos lamenta el fallecimiento de Carlo Petrini, fundador de Slow Food y aliado de la gastronomía nacional

Santo Domingo. – La Fundación Sabores Dominicanos (FSD) expresó su más profundo pesar ante el fallecimiento, a los 76 años, del sociólogo, activista y gastrónomo italiano Carlo Petrini, fundador del movimiento internacional Slow Food y un referente global en la defensa de la alimentación sostenible, la biodiversidad y el respeto por las recetas tradicionales a fuego lento. Los directivos de la FSD, los señores Bolívar Troncoso Morales, Luis Marino López y Juan Febles, manifestaron que el deceso de Petrini constituye una pérdida invaluable para el mundo, pero de manera muy especial para la República Dominicana, país con el que estrechó lazos históricos con el fin de salvaguardar las raíces culinarias criollas. Un legado que transformó la mesa dominicana La relación entre el legado de Petrini y la República Dominicana se consolidó formalmente en diciembre de 2019, en el marco del Día Nacional de la Cocina y la Gastronomía Dominicana, cuando la Fundación Sabores Dominicanos y Slow Food firmaron un histórico convenio de cooperación. Este acuerdo estratégico permitió la creación de la primera Comunidad Slow Food-FSD en la República Dominicana, integrada inicialmente por 32 miembros. Bajo los lineamientos de Petrini y la Declaración de Chengdu (aprobada en China en 2017), la FSD asumió el rol de embajadora en el país de los valores que el activista italiano promulgó desde 1989: defender una alimentación “buena, limpia y justa”. A través de esta alianza inspirada en la visión de Petrini, ambas entidades unieron esfuerzos para rescatar sabores tradicionales dominicanos y productos locales en riesgo de desaparición, promoviendo un sistema alimentario basado en la sostenibilidad, la justicia social, el respeto al medio ambiente y la valorización de las cocinas locales como producto turístico sostenible. Declaración institucional “Carlo Petrini nos enseñó que comer es un acto agrícola y político, y que defender nuestras recetas ancestrales es defender nuestra propia identidad. Que la alimentación no es solo sustento, sino cultura, dignidad, memoria, comunidad y futuro. Con su visión, logró unir pueblos, generaciones y territorios en torno a un sueño colectivo que hoy sigue vivo en millones de personas. En la Fundación Sabores Dominicanos honraremos su memoria manteniendo vivo el compromiso de nuestra comunidad Slow Food, protegiendo a nuestros productores locales y asegurando que las futuras generaciones sigan cocinando con el orgullo de nuestras raíces”, expresaron los ejecutivos de la fundación mediante un comunicado conjunto. La institución extiende sus más sinceras condolencias a la gran familia global de activistas, productores, chefs y educadores del movimiento Slow Food.

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