Al principio fue duro mantener el negocio a flote ya que las ventas eran mínimas.
“Aquí siempre hemos vendido los productos de primera necesidad: papas, plátanos, aguacates, todos esos productos, arroz y habichuelas”, cuenta Rafael Aybar.
Ahora están mejor, porque los vecinos tienen mejores ingresos y compran más.
“Con este negocio, mi familia y yo hemos crecido bastante y los he mantenido todos; mis hijos han crecido toditos de aquí y de paso me van a dar un nieto”.
En este 2018 buscaran nuevas maneras para que los clientes sigan comprando, para lo cual ofrecerán productos ferreteros y contratarán un delivery.
#2018SeráMejor
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